martes, 14 de junio de 2016

¿Acaso las personas tienen dueños?

Somos muy egoístas, muy inmaduros, muy controladores. Nos creemos que somos nosotros mismos los que siempre tenemos la razón,  pase lo que pase lo correcto será lo que hagamos nosotros. Nos creemos dueños de las personas, ¿pero acaso las personas tienen dueño? Nos pensamos que por el único hecho de no ser iguales a nosotros tenemos que tratarlos de distinta forma, sin considerarlos humanos y sin tener los mismos derechos a nosotros. ¿Pero quién coño somos nosotros para decidir e influenciar sobre otros, si no sabemos dirigir ni nuestra propia vida? Me parece indignante y me causa mucha tristeza como a lo largo de la historia se han asesinado a miles de personas por no tener la misma ideología que una minoría, pero lo que me duele más es que a pleno siglo 21 sigan sucediendo casos así. Joder eran 50 putas personas que creían ser libres, pero sólo una se adueñó de su inexorable libertad y decidió acabar con su vida por una simple condición sexual. Es hora de avanzar,no de retroceder. Somos un conjunto, y no un individuo. Respetemos a las personas tal y como son ya que si nos creemos dueños de su ser tal vez otra persona se crea poseedor de nosotros.

domingo, 8 de mayo de 2016

Esperar.

Nos pasamos la vida esperando, esperamos que llegue el finde para hacer eso que tanto nos gusta o quedar con aquella persona especial, esperamos que llegue el verano para poder tener más libertad y mejorar en cierta manera nuestra vida, esperamos a entrar en la universidad para poder disfrutar lo que estudiamos.... Esperamos tantas cosas que no vivimos, vivir no consiste en esperar que pasen las cosas, si no que mientras tu vida transcurre las acciones y las oportunidades llegan a ti sin tener que perder tu tiempo esperando a que lleguen. Que sí, que puedes seguir esperando pero que yo voy a seguir viviendo.

martes, 12 de abril de 2016

Vacío de la mirada.

Y cerrar los ojos y sentir lo mismo o incluso más que cuando podías ver. Porque en el oscuro vacío de la mirada es el momento en el que observamos más. Prestamos mucha más atención a lo que nos rodea, nuestros sentidos se despiertan para adaptarse y poder ofrecernos toda clase de información para que no perdamos detalle de lo que está sucediendo. Es una sensación inexplicable cuando estás ante una sensación que te gusta y durante un instante cierras los ojos y notas como todo toma mayor importancia, tal vez no veas en ese momento pero tus sentidos se encargan de describirtelo con sentimientos que no sabías que existían. Parece muy complejo, pero solo tienes que cerrar los ojos mientras escuchas unas de tus canciones favoritas y os aseguro que, descubriréis muchos detalles, a pesar de que pensabais que sabéis todos y cada uno de los instantes que forman la canción. Se trata de detalles, de pequeños sonidos, que no todo el mundo es capaz de descubrir y que sin embargo son los más importantes. Parece una tontería, pero la suma de todos ellos componen vuestra canción favorita, ¿y cómo puede ser vuestra canción preferida si ni siquiera sabéis de aquellos detalles que le hacen única? En definitiva tratemos de ver todos esos pequeños pedacitos de la vida que son los únicos que hacen que nuestra existencia tenga sentido.

viernes, 26 de febrero de 2016

Desenfoque.



Puede que todo esté desenfocado, que en realidad no haya nada planeado ni perfectamente acabado. Puede que tengamos una obsesión por hacerlo perfecto, por acabarlo, definirlo, centrarlo, girarlo, pintarlo. Pero no nos damos cuenta que algunas cosas, son mucho más bonitas sin todas esas cualidades que les queremos aplicar, simplemente tal y como son, sin que importe nuestro punto de vista, sin que importe nada.

domingo, 14 de febrero de 2016

Y parar, y vivir.



Y parar, y mirar. Y parar, y ver. Contemplar aquello que resulta tan cotidiano pero a la vez tan grandioso. Respirar, y vivir. Reír, y callar. Que el aire gélido congele tu cara, que no te importe porque es lo que deseas. Respirar, y relajarte. Respirar hondo, y mirar hacia fuera, porque si sólo miramos hacia dentro no podremos contemplar lo maravilloso de las cosas, su sencilla complejidad, que todo parezca fácil pero que gastemos nuestra vida en explicar cómo y por qué son así las cosas. Ahí está la clave de todo, en la sencilla complejidad que no deja de sorprendernos pasen días, años o incluso segundos. 

sábado, 23 de enero de 2016

Esperadas respuestas.

La soledad y yo.
Yo y la soledad.

Nadie más ante las adversidades de todo, lo que creíamos que era de una forma resulta ser todo lo contrario, porque nos lo hacen creer. Nos hacen creer que todo es maravilloso, y aunque en parte llevan razón , no todo lo es. Nadie nos explicó lo que hacer cuando nadie te escucha, cuando aún estando rodeado de personas que consideras semejantes te sientes absolutamente vacío, nadie nos dijo cómo sentirnos cuando nos peleamos con nuestro mejor amigo, ni con ningún familiar ni incluso cuando nos rompen el corazón. La gente habla tanto y a la vez dice tan poco, que muchas veces tenemos que hacer oídos sordos, asentir ante todo y hacer el paripé de que prestas atención pero en realidad estás sumergido en tus sentimientos. Al fin y al cabo, nadie nos puede decir cómo actuar ni qué sentir,y aunque te lo digan no será lo correcto para ti. Todo lo acabarás descubriendo. Llorarás lo llorable, reirás lo reíble, pero lo importante es que lo vivirás. Parece una tontería, pero hay personas que no tienen la oportunidad ni de llorar ni reír ya que sus sentimientos, situaciones, llamémosle "x", no se lo permiten. Pienso en esas personas, y a pesar de que sea duro sentir, ¿no sería más difícil todavía no hacerlo? Tanto las alegrías y tristezas merecen la pena vivirlas, porque así tendrás una valoración de lo que es realmente la vida, una mezcla de emociones, vivencias, personas y lugares que a menos que no las vivas tú, nadie lo podrá hacer.

sábado, 16 de enero de 2016

Y darte cuenta que lo único que te tranquiliza y te relaja queda muy lejos de lo que normalmente haces, que decir o pensar que lo haces puede estar muy lejos de tus hábitos, aficiones o tus gustos marcados, pero claro, todo eso es ante los ojos de la gente. Sin embargo cada persona es un mundo y con él, sus alegrías , sus desgracias, sus gustos y sus odios. Tal vez en mi mundo exterior, esta acción puede quedar anticuada o inusual pero en lo más profundo de mi, en mi corazón, es una de las pocas cosas que me relajan, tranquilizan y que solo me salen cuando realmente lo necesito. Es así, sin más, no lo busco y viene, pero, ¿no son así las mejores cosas?¿Aquellas que no las buscas y casualmente suceden?